A toda la comunidad que practica
el Ultimate Flying Disc en México:
Uno de los pilares del Ultimate
es el Espíritu de Juego. Si analizamos el significado de “Espíritu de Juego”,
todos tendremos nuestra acepción pero, cualquiera que esta sea, es notable el
peso que tiene la Justicia dentro de él y, por extensión, del Ultimate como
disciplina. Y por eso escribo este texto. La mayoría de los jugadores de
Ultimate que conozco han experimentado jugadas donde piensan que algún otro
jugador no ha tenido el mejor Espíritu-es decir ha actuado injustamente. Claro,
sé que actuar con Justicia siempre es prácticamente imposible, porque nos vemos
cegados por prejuicios, criterios, ideas, sensaciones y sentimientos que
interfieren con nuestro sentido de la Justicia, y no creo que haya alguien que
haya sido siempre justo. Por ello, pienso que en una comunidad tan unida y
cercana como la mexicana de ultimate, es necesario señalar algunos hechos que
yo considero injusticias para evitarlas en lo sucesivo (porque pienso que no
fueron cometidas a propósito).
México (y el mundo) vive una
etapa complicadísima. La violencia, la impunidad y la corrupción existen en
todas las esferas de la sociedad de la que somos parte y, muchas veces sin
quererlo, ni necesitarlo, nos vemos involucrados en este tipo de situaciones. Estoy
convencido de que todos estos problemas son solamente síntomas de la injusticia
en la que vivimos inmersos, y de la que somos parte. Claro, exigir Justicia
porque desaparecen cuarenta y tres, setecientos, cuatro mil o incluso una
persona se ve como algo fácil de hacer -aunque no de lograr-, pero que sentimos
como obligación o necesidad ¿Qué tiene eso que ver con el Ultimate? No pienso
ser cursi y decir que, al mexicano promedio le hace falta tener Espíritu de
Juego; más bien pienso decir que la sociedad es un reflejo de los individuos
que la componen.
En un comunicado acerca del
torneo Nacional Coed de la temporada 2015, publicado en Facebook, el 27 de
marzo, se especificó que “de la Región Centro pasan los primeros 6 equipos”.
Sin embargo, quiero resaltar que, pese a esto, el 28 de marzo en la noche, hubo
un comunicado donde se anunciaba que cambiaban los lineamientos, y para tener
derecho a calificar al torneo nacional, se necesitaba jugar un partido extra,
entre el sexto y séptimo lugar, para determinar quién era el último invitado de
la región. El equipo que se veía afectado no protestó hasta que se dio cuenta
que tendrían que jugar un partido extra, y se negaron a jugar, por lo que el
séptimo lugar nominal de la regional pasó a ser sexto y visceversa.
No tengo la fortuna o desgracia
de conocer a nadie de ninguno de los dos equipos involucrados. De hecho, no soy
alguien que conozca ni se sienta parte de la comunidad ultimatera de México, y
solo conozco a los integrantes de mi equipo, Cóndor. Pero esto no lo publico
como integrante de tal equipo, sino personalmente. Pienso que la fecha en la
que se notificaron los cambios es injusta, y el cambio por sí mismo no debió
haber sido hecho en el momento en el que se supo que equipos podían estar en
esta situación, sino antes, o no hacerse en absoluto.
Existe otra situación que me es
mucho más cercana: Pumas de la UNAM. Yo fui parte del equipo extraoficial que,
ya que no existía un equipo representativo, decidía tener ese nombre,
portándolo con orgullo. Sin embargo, y afortunadamente, la Universidad Nacional
Autónoma de México decidió incorporar a su oferta deportiva al Ultimate, y
decidieron crear un equipo representativo realmente respaldado por la
institución. Sin embargo, este equipo que se formó, por diversas circunstancias,
no tenía ningún integrante que hubiera jugado con los Pumas de temporadas
pasadas, y sin embargo, en las estadísticas se consideraron como si hubieran
sido el mismo equipo. Pienso que esto fue otra injusticia porque este equipo
fue sembrado como cuarto lugar regional, y había otros equipos que merecían más
ese puesto. Este hecho también perjudicó a los Pumas oficiales.
No es mi intención que haya algún
cambio significativo; tampoco busco que haya una respuesta oficial por parte de
Ultimate México, aunque me gustaría mucho. Simplemente creo que debo señalar lo
que, en mi opinión, son injusticias. Y debo recalcar que también estoy
convencido que ninguna de estas “injusticias” fueron cometidas adrede, sino que
se trataron de errores de comunicación, o simplemente de falta de experiencia.
No se trata de buscar culpables ni señalar a alguien, sino de originar una
reflexión acerca de qué tanto podemos exigir Justicia si cuando está en
nuestras manos no la ejercemos, y de cómo el ser injustos hace de nuestra
sociedad, nuestro país, nuestros gobernantes y nuestro mundo, un lugar impune,
violento y corrupto.
Luis Miguel Urbina Leonor