Como una respuesta a la ingente cantidad de anuncios y demás propaganda que nos recuerda que en este año se cumplen 200 años del inicio de la lucha de Independencia y un siglo del comienzo de esa época conflictiva que los historiadores insisten en llamar Revolución Mexicana, decidí comenzar a querer a mi país. Esto suena un poco extraño; más aún, viniendo de alguien que se supone ama a los Estados Unidos Mexicanos.
Sin embargo, después de una reflexión profunda(motivada en gran medida por las laaaaargas vacaciones que hay desde la salida de la ENP hasta la Universidad) llegué a la conclusión de que no podemos querer algo que no conocemos. Y como la parte de México que está cercana a mí es la ciudad donde vivo, decidí comenzar a conocerla.
Actualmente casi cualquier persona (viva o no viva en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México) se queja del "gran ambiente de violencia que se vive", que "no se puede vivir así", entre otras cosas. Y sí, la hermosa Ciudad de México tiene algunas cosas malas que en ninguna forma pueden competir con la gran variedad de constantes positivas que encontramos a diario en ella.
Para empezar, la Ciudad de México es un mosaico pluricultural donde conviven la gran mayoría de las culturas que hay en el país. Así que ¿qué mejor forma de conocerla que adentrándome en ella? Así, el año pasado surgió el Super Tour 2009 que intentaba conocer la mayor parte de la vasta Ciudad de México con 4 cortos meses. Sobra decir que faltó planificación y no obtuvo el efecto deseado (ni en mí mismo). Sin embargo, este año en las vacaciones inersemestrales (y claro, si apruebo Física II) el Super Tour 2010 is coming...soon...
jueves, 6 de mayo de 2010
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